Seleccionado:

Soy un paria de la ciencia

14,95 14,00

¡Oferta!

Soy un paria de la ciencia

Segundo libro del George Orwell de las letras italianas, el crítico cultural y político más lúcido y provocador de Italia desde Pasolini. Contracrónica de la derrota de la izquierda en Italia desde los 80, del gran hereje de la cultura italiana. Es el segundo volumen de la trilogía «Limitar el deshonor».

14,95 14,00

Descripción

Testimonio de una generación vencida, de la revolución derrotada de la «Nueva Izquierda», a partir de los ochenta Piergiorgio Bellocchio supo ver ―a la manera de Pasolini: con sensibilidad, rabia, desesperación y melancolía― la nueva mutación antropológica de los italianos, que renegaban por completo de viejas nociones como lucha de clases, revolución o comunismo, y se entregaban a la sociedad total del consumo, el ocio y el cretinismo de masas.

Los textos diarísticos y aforísticos de la trilogía «Limitar el deshonor», del que este libro es el segundo volumen, constituyen una autobiografía exhaustiva y descarnada de su propia vida ―relaciones familiares, aspiraciones creativas, militancia revolucionaria―, pero ante todo una autobiografía crítica de la Italia de la segunda mitad del siglo veinte, cumpliendo así la misión del escritor según Walter Benjamin: pasarle a la historia el cepillo a contrapelo, esto es, mostrar la otra cara de la historia, la de los vencidos, con sus padecimientos y sus resistencias.

Amén de ser un gran crítico literario Bellocchio fue, casi de forma única en Italia, un gran observador y un crítico de la sociedad a la manera de George Orwell o Albert Camus. Partiendo de las noticias y de los cambios en las costumbres, era capaz de entrever las grandes transformaciones de nuestro país.

—DOPPIOZERO

Bellocchio fue un formidable y melancólico ensayista, con una influencia más de tipo ético que político. A destacar su postura intelectual, su extrema curiosidad, su vivacidad intelectual, junto con un carácter austero pero ambicioso.

— LA REPUBBLICA

Lúcido ensayista, Bellocchio parecía ser capaz de ver en los diversos y en apariencia heterogéneos cambios de la sociedad italiana las constantes del «duro poder que sobre la ruina universal impera».

— LA STAMPA

Cerrar menú
×
×

Carrito