“Si, como es inevitable, debemos morir, actuemos de manera que no muramos sin haber existido. Las fuerzas temibles que debemos combatir se disponen a aplastarnos, y sin duda pueden impedir que existamos plenamente, es decir, que imprimamos al mundo la marca de nuestra voluntad. Pero hay un dominio en el que son impotentes. No pueden impedir que trabajemos para concebir claramente el objeto de nuestros esfuerzos, a fin de que, si no podemos realizar lo que queremos, al menos lo hayamos querido y no deseado ciegamente; y, por otra parte, nuestra debilidad puede en verdad impedirnos vencer, pero no comprender la fuerza que nos aplasta. Nada en el mundo puede impedirnos ser lúcidos. […] En cualquier caso, la mayor desdicha para nosotros sería morir incapaces a la vez de triunfar y de comprender.” (Simone Weil, 1933)

La expresión Cul de sac suele emplearse para referirse a un callejón sin salida, habitual en muchas ciudades, especialmente en aquellas de trazado antiguo; así como, de modo metafórico, cuando al plantear un problema o conflicto éste no tiene una aparente solución. Del mismo modo que muchos urbanistas consideran útil la habilitación de cul de sacs para reducir el tráfico de las calles, esta revista nace con la intención de abrir un espacio en el que llevar a cabo una reflexión sosegada sobre diferentes cuestiones políticas, sociales o culturales.

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